A raíz del reciente reportaje realizado al Presidente de la Organización Mundial por la Paz (OMPP), Carlos Peralta, por el medio colega Ámbito Financiero, entrevistamos al actual Embajador Mundial de Artistas por la Paz Miami, que nos deja su mirada sobre el tenso momento que vive Oriente Medio
En un escenario donde el planeta vive una alta tensión, conversamos con el Dr. Eduardo Perez Guerrero, Embajador Mundial de Artistas por la Paz Miami, sobre la reciente carta abierta de la OMPP y el rol crucial que juegan los líderes —y los artistas— en la preservación de la humanidad.
Doctor, la OMPP ha advertido que los conflictos ya no son aislados, sino globales. ¿Cuál es su mensaje para los mandatarios que hoy parecen priorizar la confrontación sobre el diálogo?
«Mi mensaje es de responsabilidad histórica. Como bien señala nuestra organización a través de nuestro excelentísimo Presidente Carlos Peralta en la nota de hoy en Ambito Financiero https://www.ambito.com/informacion-general/fuerte-reclamo-la-paz-una-carta-abierta-la-dirigencia-mundial-n6251245, la globalización no es solo económica; el dolor y las consecuencias de una guerra también se expanden. Los líderes actuales deben entender que la verdadera valentía no reside en apretar un botón, sino en sostener una mesa de diálogo. La historia no recordará con honor a quienes expandieron arsenales, sino a quienes tuvieron la sabiduría de proteger la vida de sus ciudadanos y el futuro de las próximas generaciones.»
La carta abierta menciona el peligro nuclear como una amenaza irreversible. ¿Cómo se gestiona la esperanza en un mundo con tal capacidad de destrucción?

«La esperanza se gestiona con acción y educación. El ‘No a las armas nucleares’ no es un eslogan, es un imperativo de supervivencia. Debemos pasar de una cultura de la disuasión por el miedo a una cultura de la cooperación por el respeto. Recordar Hiroshima y Nagasaki no es solo mirar al pasado, es una advertencia viva de que un error político o militar hoy sería el último error de la humanidad. Mi labor es recordarles que la paz es el único camino racional.»
Es interesante cómo apelan a la historia, citando a Ciro el Grande y la figura de Abraham. ¿Cree que la fe y la historia pueden unir lo que la política divide?
«Absolutamente. Judíos, cristianos y musulmanes compartimos una raíz espiritual en Abraham. Si miramos hacia atrás, a figuras como Ciro II el Grande, vemos que la reconciliación entre persas y judíos fue posible y próspera. Mi objetivo es rescatar esos puntos de encuentro. Si logramos que los líderes vean en el ‘otro’ no a un enemigo, sino a un hermano con un origen común, habremos ganado la batalla más difícil: la del entendimiento humano.»
Usted sostiene que la paz no es una «utopía ingenua». ¿Cómo definiría entonces la paz en términos diplomáticos reales?
«La paz es la infraestructura de la dignidad. Sin paz no hay economía estable, no hay desarrollo tecnológico sostenible y no hay libertad. No es un sueño romántico; es la garantía técnica de que una nación puede prosperar. Un alto al fuego inmediato entre Israel e Irán, por ejemplo, no es solo un cese de hostilidades, es la apertura de un corredor de oportunidades para el desarrollo de toda la región.» «Me animo a decir que es un pensamiento general de todos los Embajadores por la Paz que nos encolumnamos a nuestro excelentísimo Presidente Carlos Peralta.»
Doctor, usted además de su rol diplomático, es un referente en el mundo de la cultura. ¿Qué papel juega el arte en esta misión?
«El arte es el lenguaje universal que llega donde la diplomacia a veces no puede entrar. Como Embajador Mundial de la Paz Miami y de los artistas músicos, estoy convencido de que una melodía puede derribar muros de odio. Por eso, quiero aprovechar esta nota para hacer una convocatoria oficial a todos los músicos del mundo: los invito a crear y enviarnos un tema musical que hable sobre la paz, la unión y la esperanza.»
«Como presidente de Forever Talents y del multimedio que presido, Al Ritmo de Miami me comprometo personalmente a publicar y difundir estas obras. Queremos que la banda sonora de este siglo no sean las sirenas de guerra, sino las voces de artistas que claman por un mundo mejor. El mundo necesita escucharlos y nosotros les daremos la plataforma para que su mensaje llegue a cada rincón del planeta.» https://forevertalents.com/

Reflexión Final: El Dilema de la Paz y la Semilla de la Bondad
Para concluir nuestro encuentro, el Dr. Pérez Guerrero nos compartió una enseñanza que, según sus palabras, define la brújula moral de su misión como Embajador Mundial de los Artistas por la Paz Miami:
«A menudo, la gente cree que la paz se logra eliminando la amenaza con fuerza, pero hay una historia que ilustra perfectamente por qué ese camino es un error de raíz. Un hijo le pregunta a su padre:
— ‘Papá, ¿y si nos juntamos todos los buenos y matamos a todos los malos para que haya paz en el mundo?’.
El padre, con sabiduría, le responde:
— ‘No, hijo. Porque en el momento en que matás para lograr esa paz, dejás de ser “bueno”. Si eliminamos a los malos matándolos, al final no quedarían “los buenos”: quedarían los que cometieron asesinatos. Y eso también es maldad’.«
El mensaje central del Embajador es contundente: la paz no se construye con violencia, porque la violencia te convierte en lo mismo que queres eliminar. «Mi labor», concluye el Perez Guerrero, «es evitar que el mundo caiga en esa paradoja destructiva y recordarle a la dirigencia que el único legado que perdura es el que se construye con la palabra y el respeto por la vida».
El Dr. Perez Guerrero nos deja esta canción interpretada por su esposa la cantante, actriz y conductora Nanci Guerrero, donde se hace arte el sentimiento de todas las personas de bien.