Republicanos enfrentan obstáculos en ambiciosa meta legislativa
El plazo autoimpuesto por los republicanos para aprobar su megaproyecto de política doméstica antes del 4 de julio enfrenta nuevas dudas, según revelan tensiones entre líderes de la Cámara y el Senado.
Advertencias desde el liderazgo
El presidente de la Cámara, Mike Johnson, declaró que el cumplimiento del cronograma depende de que el Senado mantenga el texto aprobado por la Cámara baja: «Necesito que tomen sus decisiones finales. Veremos cómo se configura».
Escenarios críticos en juego
- Recortes de gasto: Disputas sobre niveles de reducción presupuestaria
- Impuestos empresariales: Negociaciones sobre extensión de beneficios
- Deducción SALT: Límites a deducciones fiscales estatales y locales
Estrategias para evitar retrasos
Líderes buscan incorporar acuerdos bicamerales mediante una enmienda «envolvente» durante la votación final en el Senado. El líder de la mayoría senatorial, John Thune, confirmó coordinación constante con Johnson para «evitar obstáculos en este proceso complejo».

Reuniones clave y presiones
Mientras el representante Nick LaLota se reunía con equipos del Senado sobre el tope SALT, rebeldes de la Cámara como Chip Roy y Scott Perry presionaban a senadores por mayores recortes. Paralelamente, la Casa Blanca intensificó su lobby con la presencia de Tom Homan en un almuerzo republicano.
Calendario en movimiento
El presidente Donald Trump reconoció públicamente que el plazo del 4 de julio podría retrasarse: «Si toma un poco más de tiempo, está bien». Mientras, el Comité de Finanzas del Senado, dirigido por Mike Crapo, podría retrasar la publicación de textos clave hasta la próxima semana.