EE.UU. formaliza una barrera comercial clave en la guerra tecnológica por la inteligencia artificial
Tras meses de rumores, la administración del presidente Donald Trump anunció la imposición de una tarifa del 25% sobre semiconductores avanzados de inteligencia artificial, incluyendo los codiciados chips Nvidia H200 destinados a clientes en China.

El detalle de la proclamación ejecutiva
La proclamación, firmada el miércoles, establece que el gravamen se aplicará específicamente a los chips de IA avanzada que sean producidos fuera de Estados Unidos y luego pasen por el país antes de ser exportados a otras naciones.
Esta medida formaliza un componente fundamental de la decisión previa del Departamento de Comercio de EE.UU., que en diciembre dio luz verde a Nvidia para comenzar a enviar sus chips H200 a clientes aprobados y verificados en China. La orden también alcanza a productos de otras empresas, como el AMD MI325X.
Una respuesta positiva desde Nvidia
A pesar del impacto económico del arancel, Nvidia celebró públicamente la decisión, ya que le permite comercializar el chip en el mercado chino, aunque con restricciones.
“Aplaudimos la decisión del presidente Trump de permitir que la industria de chips de América compita para apoyar empleos bien remunerados y la manufactura en Estados Unidos. Ofrecer el H200 a clientes comerciales aprobados, revisados por el Departamento de Comercio, logra un equilibrio reflexivo que es excelente para América”, declaró un portavoz de Nvidia.
La demanda y el dilema chino
Existe una fuerte demanda por estos semiconductores. Se reportó que Nvidia consideraba aumentar la producción de los H200 debido a una avalancha de pedidos anticipados de empresas chinas.

Sin embargo, la demanda es solo una cara de la moneda. La otra es cómo el gobierno chino decidirá regular estas importaciones. China se encuentra en una situación compleja: busca impulsar su industria nacional de semiconductores, pero al mismo tiempo no quiere quedarse atrás en la carrera global de IA mientras espera que su tecnología local alcance a sus rivales internacionales.
Según reportes, el gobierno central chino está trabajando en un borrador de normas que determinarían cuántos semiconductores pueden comprar las empresas chinas en el extranjero, lo que representaría un cambio frente a la adversidad actual hacia estas importaciones.
Excepciones y riesgos de seguridad nacional
Es importante destacar que la orden ejecutiva no aplica a los chips que sean importados a EE.UU. y utilizados dentro del país para investigación, defensa o fines comerciales.
La proclamación subrayó una preocupación estratégica: «Estados Unidos actualmente fabrica solo aproximadamente el 10% de los chips que requiere, lo que lo hace fuertemente dependiente de cadenas de suministro extranjeras. Esta dependencia es un riesgo económico y de seguridad nacional significativo».
