Venezuela hace historia en el Clásico Mundial de Béisbol
Con un cuadro histórico impulsado por su estrella Ronald Acuña Jr., la selección de Venezuela venció a Italia por 4-2 este lunes en las semifinales del World Baseball Classic y se clasificó por primera vez a la final del torneo en sus seis ediciones.

El hit clave de Ronald Acuña Jr. desata la remontada
Con el equipo abajo 2-0, el jonrón solitario de Eugenio Suárez en la cuarta entrada había acercado a Venezuela. Pero la chispa definitiva llegó en la séptima entrada. Con dos outs, Ronald Acuña Jr. conectó un rolling por la izquierda del cuadro y, usando su velocidad legendaria, llegó a primera base para impulsar la carrera del empate.
«Pondría esto como el número uno en mi carrera», dijo Acuña después del partido. «Amo a los Atlanta Braves, pero antes de jugar para los Braves, nací en Venezuela. Esto es lo más alto».
Ofensiva implacable y bullpen heroico
Tras el hit de Acuña, Maikel García y Luis Arraez remataron la obra con sencillos productivos consecutivos para darle a Venezuela una ventaja de 4-2 que no soltaría.
Mientras la ofensiva despertaba, el bullpen venezolano fue impenetrable por segunda noche consecutiva. Tras la salida temprana del abridor Keider Montero, los relevistas Ricardo Sánchez, Luinder Avila, Ángel Zerpa, Eduard Bazardo, Andrés Machado y Daniel Palencia combinaron para 7.2 entradas sin carreras, permitiendo solo tres hits y ponchando a ocho bateadores.

Un sueño hecho realidad y una final esperada
Venezuela, que solo había llegado a semifinales una vez antes (en 2009), jugará su primera final del World Baseball Classic este martes a las 8 p.m. (hora del este) contra el campeón defensor, Estados Unidos, que eliminó a República Dominicana. Será una revancha del choque de cuartos de final de 2023.
«El béisbol te da este tipo de oportunidades. La vida es tan irónica. Estoy muy feliz de jugar contra Estados Unidos de nuevo. Son todos superestrellas, pero nosotros también tenemos un gran equipo», afirmó Acuña.
Un país unido por el béisbol
El mánager Omar López compartió la emoción de un país entero pendiente del partido: «Venezuela estuvo despierta toda la noche, paralizada viendo este juego». López, quien había pedido a la diáspora que llamara a sus seres queridos tras la clasificación a los Juegos Olímpicos, ahora celebra un logro aún mayor.
Con una multitud de 35,382 aficionados, la mayoría venezolanos, convirtiendo el loanDepot park de Miami en una fiesta, el equipo tiene ahora la oportunidad de mostrarle al mundo quién es Venezuela.