Una franquicia en busca de rumbo: Los Dolphins enfrentan otro reinicio
La emblemática franquicia de los Miami Dolphins, otrora orgullo de la NFL con su temporada perfecta y leyendas como Don Shula y Dan Marino, enfrenta un nuevo y profundo cambio. Stephen Ross, propietario mayoritario desde 2009, ha despedido al entrenador en jefe Mike McDaniel después de cuatro temporadas, marcando el inicio de la búsqueda de su octavo entrenador diferente en un período marcado por la irrelevancia en los playoffs.

El fin de la era McDaniel y una decisión deliberada
El jueves, Ross tomó la decisión de prescindir de los servicios de Mike McDaniel, quien en cuatro campañas acumuló un récord de 35-33 en temporada regular y, lo más significativo, un 0-2 en playoffs, perpetuando la sequía de victorias postemporada que data de 2001. Esta es la racha más larga de la NFL.
«Después de una evaluación cuidadosa y extensas discusiones desde que terminó la temporada, he tomado la decisión de que nuestra organización necesita un cambio integral», declaró Ross en un comunicado. «Amo a Mike y quiero agradecerle por su arduo trabajo, compromiso y la energía que le brindó a nuestra organización».
La ironía fue palpable: el lunes, McDaniel anunció en una conferencia de prensa que participaría en la búsqueda de un nuevo gerente general. Tres días después, fue despedido.
La búsqueda de un nuevo líder: Gerente General primero
El despido del entrenador se suma a la salida del gerente general Chris Grier, quien fue despedido alrededor de la mitad de la temporada. Los Dolphins planean realizar la búsqueda de un nuevo entrenador en jefe una vez que esté en su lugar un nuevo gerente general, con informes que sugieren que esto podría ocurrir tan pronto como el viernes.
Para asesorar en este proceso crucial, la franquicia contrató al ex mariscal de campo y miembro del Salón de la Fama, Troy Aikman, de 59 años, como asesor.

¿Un sueño llamado Harbaugh? Los desafíos de la contratación
La pregunta del millón es: ¿quién será el próximo? El nombre que más suena es el del exitoso entrenador John Harbaugh, quien ganó un Super Bowl con los Baltimore Ravens. Sin embargo, atraerlo parece un sueño lejano. Antes del despido de McDaniel, las probabilidades de apuestas situaban a los New York Giants como favoritos para ficharlo (4-7), mientras que Miami estaba empatado en el séptimo lugar con probabilidades de 14-1.
Ross ya intentó sin éxito contratar al hermano de John, Jim Harbaugh, al inicio de su propiedad. La lista de entrenadores anteriores bajo Ross es larga: Tony Sparano, Todd Bowles (interino), Joe Philbin, Dan Campbell (interino), Adam Gase, Brian Flores y ahora Mike McDaniel. Ninguno había sido entrenador en jefe en la NFL antes de llegar a Miami.
El problema del mariscal de campo: Una incógnita fundamental
Más allá del banquillo, el equipo enfrenta una crisis en la posición más importante. Tua Tagovailoa pasó rápidamente de ser el mariscal de campo franquicia a una carga financiera tras ser relegado. El novato Quinn Ewers, quien empezó los últimos tres juegos con resultados mixtos, es una esperanza lejana por ser una elección de séptima ronda. No habrá remedio inmediato en el draft (elección general número 11) ni en la agencia libre.
Un cuarto de siglo de sequía: La búsqueda de esperanza
Los Dolphins son el único equipo que no ha ganado un juego de playoffs en el último cuarto de siglo. Este último reinicio busca no solo un nuevo gerente general y entrenador, sino también el mariscal de campo adecuado y, algo aún más valioso: devolver a sus aficionados la esperanza, la confianza y la creencia de que su equipo sabe lo que hace.
Miami superó un pésimo inicio de 2-7 para terminar con una racha de 5-3, pero no fue suficiente. Ahora, el futuro de la franquicia depende de las próximas decisiones de Stephen Ross y su capacidad para revertir una historia reciente de fracaso.