Argentina avanza a octavos con un Messi imparable
El Hard Rock Stadium de Miami Gardens se transformó en una réplica de La Bombonera. Más de 60.000 almas vestidas de celeste y blanco corearon sin parar a la selección argentina, que el viernes por la noche enfrentó a Cabo Verde en los 32avos de final del Mundial. El resultado: una victoria que dejó a Lionel Messi como gran protagonista.
Apenas sonó el silbato inicial, el estadio tembló. Los hinchas saltaban al unísono, agitaban el brazo derecho y entonaban «Muchachos», el himno que impulsa a la albiceleste hacia su cuarta Copa del Mundo. El ambiente era eléctrico, y la estrella del partido no tardó en aparecer.
Messi, a los 29 minutos, escribió otra página dorada
En el minuto 29, Messi hizo lo que mejor sabe. Recibió un pase de Lisandro Martínez con su pie izquierdo, controló y desde el lado derecho del área chica disparó cruzado al ángulo superior derecho, superando al portero de Cabo Verde, Vozinha, de 40 años. El estadio estalló en un ensordecedor «Messi, Messi».

Con este tanto, Messi, de 39 años, continúa rompiendo récords. Suma 20 goles en Mundiales, es el máximo anotador histórico de la competición, y además ha marcado en ocho partidos consecutivos de la Copa del Mundo, superando un récord de 56 años. Solo Just Fontaine (1958) y Jairzinho (1970) habían logrado anotar en seis encuentros seguidos.
La racha goleadora de Messi en el torneo
Messi llegó al encuentro tras un hat trick en el debut contra Argelia, un doblete ante Austria y un gol de tiro libre frente a Jordania. De los nueve goles que ha marcado Argentina en el Mundial, siete llevan su firma. Es el líder indiscutible de la Bota de Oro, seguido por Kylian Mbappé (6 goles), Erling Haaland y Harry Kane (5 cada uno).
Ver a Messi en el sur de Florida no es novedad: juega en el Inter Miami y ya disputó la final de la Copa América 2024 en el mismo estadio. Pero esto era diferente. Era la Copa del Mundo y un boleto a los octavos de final estaba en juego. Los aficionados llegaron con la fiesta desde las paradas de autobús, atravesaron los estacionamientos y la Fan Zone, y continuaron cantando en sus asientos.
Entre las celebridades que disfrutaron del partido desde los palcos VIP se encontraban Shakira y David Beckham, copropietario del Inter Miami. También se esperaba a Gloria Estefan, Manu Ginóbili, Sam Reinhart y Trevon Diggs. Las nubes negras amenazaron con retrasar el inicio, pero la tormenta se mantuvo alejada, como si la madre naturaleza también quisiera ver a Messi.