Steve Ross y los Dolphins: ¿Otra vez tras un Harbaugh?
El dueño de los Miami Dolphins, Steve Ross, tiene una historia problemática de coquetear con la familia Harbaugh. En 2011, Ross voló a California para intentar convencer a Jim Harbaugh de que eligiera a los Dolphins sobre los San Francisco 49ers, mientras aún tenía un entrenador en jefe, Tony Sparano. El movimiento fue embarazoso para la franquicia, especialmente después de que Jim Harbaugh eligiera a los 49ers.
Historia que se repite
Avance rápido 15 años y Ross potencialmente se encuentra en el mismo lugar, ahora con John Harbaugh, el hermano mayor de Jim, recientemente despedido como entrenador en jefe de los Baltimore Ravens.

John Harbaugh: Un pedigrí ganador
John Harbaugh estuvo al mando de los Ravens desde 2008, con un récord de 180-113 en temporada regular, 13-11 en playoffs y una victoria en el Super Bowl. Su salida parece deberse a una divergencia con el mariscal de campo Lamar Jackson.
La oportunidad de Miami
Los Dolphins están buscando un nuevo gerente general, y podrían contratar a Harbaugh como el máximo ejecutivo de fútbol. Mike McDaniel sigue como entrenador en jefe, pero su futuro es incierto. Ross no ha dicho nada sobre McDaniel hasta contratar a un ejecutivo superior.
¿Qué ofrece Miami?
Además de dinero y una gran ubicación, los Dolphins pueden ofrecer a John Harbaugh algo que otros equipos interesados no pueden: una pizarra en blanco. Con Tom Garfinkel manejando el lado empresarial desde 2013, y Ross como un dueño que no interfiere, Harbaugh tendría control total.

Desafíos y competencia
Los Dolphins están $23.2 millones por encima del límite salarial proyectado, y podrían liberar al mariscal de campo Tua Tagovailoa esta primavera. Otros equipos como los Raiders, Cardinals, Titans, Giants, Browns y Falcons también están interesados en Harbaugh, pero tienen jerarquías establecidas.
La necesidad de un constructor de cultura
South Florida necesita desesperadamente un constructor de cultura que limpie la toxicidad y establezca un fútbol físico y duro. Los Harbaugh son expertos en eso.
Si John Harbaugh quiere cimentar su legado, aceptar el dinero, poder y desafío que los Dolphins pueden ofrecer podría ser la jugada perfecta.