La rivalidad fraternal que forjó a los hermanos Mendoza
Desde niños, Fernando y Alberto Mendoza siempre estuvieron compitiendo. Como suele ocurrir entre hermanos de edades cercanas, esa competencia a veces terminaba en peleas. «Nos metimos en algunas peleas físicas, ya sabes, como hermanos, probablemente nos dimos un par de puñetazos y luego fuimos llorando con mamá», confesó Alberto Mendoza.
Pero al final del día, ambos siempre se han tenido el uno al otro. Esta dinámica ha sido el motor de sus carreras en el fútbol americano universitario.

Fernando: El camino al Heisman y la final nacional
Fernando Mendoza superó a los detractores en su camino para ganar el Trofeo Heisman y convertirse en la pieza clave de la racha invicta de los Indiana Hoosiers hasta el Juego del Campeonato Nacional CFP. Su sueño es enfrentarse a los Miami Hurricanes de su ciudad natal.
Alberto: El animador número uno y su propia ambición
Alberto no guarda rencor por la atención que ha recibido su hermano esta temporada. De hecho, es su mayor animador dentro y fuera del campo. «Ha sido increíble compartir todas estas experiencias, el Rose Bowl, el Peach Bowl, y sentarnos en esa sala de quarterbacks y compartir todo eso juntos», dijo Alberto.
Sin embargo, esa competitividad no ha disminuido ni un ápice. Alberto espera con paciencia su propia oportunidad para brillar en el escenario más grande, ya sea en Indiana o en otro lugar.
La decisión: Competir en Indiana
Con la llegada del quarterback transferido Josh Hoover de TCU, muchos se preguntaban sobre los planes de Alberto para la próxima temporada. «Sí, me quedo (en Indiana)», afirmó Alberto rotundamente. Cuando un reportero le preguntó si iba a competir, su respuesta fue clara: «Sí, voy a competir».
Una historia de éxito en Columbus High School
Alberto, al igual que su hermano, está acostumbrado a silenciar a los escépticos. Después de que Fernando partiera a la universidad, Alberto asumió como quarterback titular en su alma mater, la Christopher Columbus High School en Miami. Allí, lideró a los Explorers a dos campeonatos estatales consecutivos.
Uno de esos títulos llegó con una memorable victoria en tiempo extra contra Apopka High, donde Alberto atrapó el pase de touchdown ganador en una jugada truco similar al «Philly Special». En la siguiente temporada, pasó para 149 yardas y un touchdown, y corrió para 138 yardas y otro touchdown en una victoria contundente.

Números y momentos destacados con los Hoosiers
Como redshirt freshman, Alberto ha jugado en 8 partidos esta temporada. Sus estadísticas son elocuentes:
- Pases completados: 18 de 24 para 286 yardas.
- Touchdowns: 5 pases y 1 por tierra.
- Intercepciones: 1.
- Yardas terrestres: 190 en 13 intentos, con un touchdown.
Su momento más memorable fue su primera aparición esta temporada, cuando lanzó su primer pase de touchdown universitario a Charlie Becker contra Kennesaw State. ¿Quién fue el más emocionado en la banca de Indiana? Fernando.
Personalidades opuestas, misma intensidad
Quienes los entrenaron en Columbus elogiaron por igual las habilidades de ambos, pero notaron que sus personalidades son diferentes. «Fernando siempre fue el policía bueno para mi policía malo en los entrenamientos», dijo el entrenador de fútbol de Columbus, Dave Dunn. «Alberto juega con fuego en el vientre, como si fuera por sangre».
El legado competitivo viene de familia. Fernando Sr., su padre, fue un liniero ofensivo en Columbus en la década de 1980. «Heredaron la naturaleza competitiva y la concentración de su padre», afirmó John Lynskey, Embajador de Asuntos de Exalumnos de Columbus.
El futuro: Competir y superarse juntos
Ambos hermanos usaron el número 15 en Columbus. En Indiana, Fernando lleva el 15 y Alberto el 16, el siguiente en la línea. Alberto resume su relación y objetivos: «Quiero verlo triunfar en todo, ganar el Heisman y lograr todo lo que ha hecho… y espero que, cuando tenga mi oportunidad, pueda hacer aún más».
La historia de los hermanos Mendoza es un testimonio de cómo la competencia sana y el apoyo inquebrantable pueden impulsar a los atletas hacia la grandeza. Todos los ojos estarán puestos en ellos en la próxima temporada.