Fallo judicial cuestiona fundamentos del caso contra inmigrante salvadoreño
En un giro significativo, la jueza federal Barbara Holmes determinó este domingo que Kilmar Abrego García, símbolo de las políticas migratorias de la era Trump, no debe permanecer en prisión preventiva mientras espera juicio por cargos de contrabando de inmigrantes.

Fundamentos del fallo
La magistrada de Nashville señaló que los fiscales no presentaron evidencia suficiente para demostrar que Abrego representara peligro para la comunidad, riesgo de fuga o que hubiera victimizado a menores. En su resolución, Holmes describió las pruebas como «contradictorias, poco fiables y que desafían el sentido común».
Cuestionamiento a acusaciones clave
- Vinculación con MS-13: Desestimó las acusaciones de pertenencia a pandillas como «doble rumor» inconsistente
- Antecedentes: Destacó que Abrego no tiene historial criminal
- Pena potencial: Refutó cálculos fiscales de cadena perpetua, señalando penas promedio de 12 meses
Acusaciones insostenibles
La jueza desestimó los testimonios sobre viajes semanales entre Houston y Maryland como «físicamente imposibles», requiriendo más de 120 horas de conducción semanal. «Si existiera evidencia concreta de pertenencia a MS-13, el gobierno la habría presentado», afirmó Holmes.
Trasfondo político
El caso surge tras la deportación ilegal de Abrego en marzo, pese a una orden de 2019 que prohibía su expulsión a El Salvador. Abogados defensores alegan que los cargos actuales constituyen represalia por haber expuesto las políticas migratorias de Trump.
Próximos pasos
Aunque el Departamento de Justicia apeló inmediatamente el fallo, manteniendo a Abrego bajo custodia migratoria, este podría solicitar fianza ante un juez de inmigración si se confirma la decisión de Holmes.