Crítica: «Sinners» redefine el cine de género con Jordan y Coogler
La quinta colaboración entre Michael B. Jordan y Ryan Coogler rompe moldes en este épico relato sureño de 1932 que combina drama histórico, blues visceral y terror vampírico. 
Doble actuación, múltiples capas
Jordan interpreta a los gemelos Smoke y Stack, veteranos de la Primera Guerra Mundial que regresan a Mississippi para abrir un juke joint. Coogler usa magistralmente el formato IMAX 65 mm para contrastar la calidez del club nocturno con la crudeza del racismo institucionalizado.
El giro inesperado
Lo que comienza como drama social da un viraje sobrenatural cuando aparecen los vampiros liderados por Remmick (Jack O’Connell). Coogler homenajea el terror clásico con escenas de gore impactante que provocaron saltos en las butacas durante el preestreno.

Elementos destacados:
- Duración: 137 minutos
- Clasificación: R (violencia gráfica y contenido sexual)
- Secuencia post-créditos: ¡No te la pierdas!
Con una banda sonora que fusiona blues tradicional con folk irlandés, y actuaciones destacadas de Wunmi Mosaku y Delroy Lindo, «Sinners» confirma a Coogler como uno de los narradores más innovadores del cine actual.