Un tesoro cultural y natural de Miami administrado por una Junta de Fideicomisarios. Este parque costero de 82.5 acres reabrió en 2008 tras una restauración multimillonaria que preservó su línea costera prístina y edificios históricos.
Destacados:
Combina historia viva con espacios naturales preservados, ofreciendo un entorno único para disfrutar de actividades recreativas y aprender sobre el legado afroamericano de la región.