Conmemoración con sello peronista en el fin del mundo
Este 1 de abril, en vísperas del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, se desarrolla una vigilia en Tierra del Fuego con una fuerte presencia del peronismo, buscando copar la escena política en un acto cargado de simbolismo y tensiones internas.

Ausencias y presencias estratégicas
La vicepresidenta Victoria Villarruel declinó la invitación para no cruzarse con el gobernador bonaerense Axel Kicillof, en medio de especulaciones sobre un posible frente opositor al gobierno de Javier Milei. Villarruel había asistido a las dos ediciones anteriores en la provincia.
Los anfitriones y sus invitados
El acto en Río Grande será encabezado por el gobernador anfitrión, Gustavo Melella, quien estará flanqueado por sus pares de Buenos Aires, Axel Kicillof, y de La Rioja, Ricardo Quintela.
Delegación peronista en pleno
Una nutrida delegación de diputados nacionales de Unión por la Patria confirmó su presencia, incluyendo a figuras de diversas vertientes:
- Victoria Tolosa Paz (impulsora de un armado federal).
- Los kicillofistas Hugo Yasky, Juan Marino y Hugo Moyano (hijo).
- La grobisista Natalia Zaracho.
- Los massistas Cecilia Moreau y Sabrina Selva.
- La camporista Lucía Cámpora.
La respuesta de La Libertad Avanza
Para no ceder la escena, el oficialismo de La Libertad Avanza enviará una comitiva propia a una vigilia paralela en Ushuaia, la capital provincial. La delegación incluye al senador Bartolomé Abdala y a diputados como Nicolás Mayoraz, Santiago Pauli y Lorena Villaverde, entre otros.
El juego político tras la conmemoración
La presencia de Axel Kicillof en Tierra del Fuego, escoltado por funcionarios cercanos como el ministro Javier Alonso, busca expandir su radio de influencia y erigirse como polo de acumulación de un frente opositor. Sin embargo, sus proyecciones encuentran resistencia dentro del propio peronismo, donde La Cámpora no piensa allanarle el camino.
Como contrapeso, el kirchnerismo duro ha emprendido un proceso de descongelamiento y diálogo con dirigentes alejados del PJ, como Guillermo Moreno y Miguel Pichetto. El único límite claro para estas alianzas, según el senador Eduardo “Wado” de Pedro, es la vicepresidenta Victoria Villarruel, debido a su mirada antagónica sobre la represión ilegal durante la última dictadura militar.
La vigilia en Tierra del Fuego trasciende el homenaje para convertirse en un termómetro de las tensiones y alianzas dentro de la oposición al gobierno nacional.