La frase que reveló el plan sistemático de la dictadura
En diciembre de 1979, el entonces presidente de facto Jorge Rafael Videla soltó una frase que quedó perpetuada en la historia argentina y expuso el verdadero fin de la última dictadura militar.
El contexto de la declaración
Videla llevaba más de un año y medio en el poder cuando, en una conferencia posterior a la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), enfrentó un cuestionamiento sobre las personas buscadas sin éxito por sus familiares.
El periodista de la Agencia Noticias Argentinas, José Ignacio López, formuló la pregunta luego de que el Papa Juan Pablo II mencionara en una de sus misas la preocupación por las personas desaparecidas, ante la falta de respuesta de las fuerzas de seguridad.
La respuesta que definió una época
Sin inmutarse, Videla arrojó:
“No está ni muerto ni vivo, está desaparecido”
Estas palabras, dichas con frialdad, dejaron al descubierto la metodología de desaparición forzada que caracterizó al régimen.
Impacto y legado histórico
La frase se ha convertido en un símbolo del terror y en un recordatorio imborrable de las violaciones a los derechos humanos cometidas durante ese período oscuro de la historia argentina.