Las centrales obreras se unen para enfrentar las políticas de ajuste
En un giro estratégico, la CGT y las dos vertientes de la CTA (de los Trabajadores y Autónoma) acordaron impulsar una marcha federal que culminará con un paro general, aunque sin fecha definida, en rechazo a las políticas del gobierno de Javier Milei.
La decisión surgió de una reunión mantenida el jueves 18 de junio por los principales referentes de las tres centrales sindicales, quienes decidieron dejar de lado sus históricas diferencias para coordinar un plan de lucha conjunto.

Un frente sindical sin precedentes
Por la CGT participaron Jorge Sola (Sindicato del Seguro), Cristian Jerónimo (Sindicato del Vidrio) y Octavio Argüello (Sindicato de Camioneros). En representación de las CTA asistieron Hugo Yasky (CTA-T) y Hugo Godoy (CTA-A).
“Las tres partes quedaron muy satisfechas. Se trataron de dejar los matices a un costado”, confió un dirigente presente a la Agencia Noticias Argentinas.
Contexto “grave” para los trabajadores
Los sindicalistas calificaron como “grave” el escenario actual, marcado por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, los despidos y el deterioro de las condiciones laborales. Estas denuncias se suman al fracaso de la vía judicial para frenar la reforma laboral y a la presentación ante la OIT en Suiza, donde acusaron al Gobierno de aplicar políticas “antiobreras”.
Próximos pasos: esperar al Mundial
Aunque la movilización no tiene fecha, los popes gremiales aclararon que aguardarán la finalización del Mundial de Fútbol antes de concretar las medidas. Mientras tanto, se enfocarán en resolver conflictos sectoriales y recorrerán las provincias junto a dirigentes de las tres centrales.
La unidad construida apunta a una marcha federal y luego a un paro general que marcaría un hito en la resistencia sindical contra el ajuste.