Obra Pública Vinculada a Desarrollo Privado en Palermo
El desarrollo del Paseo Gigena, ubicado en la intersección de av. Dorrego y av. del Libertador, quedó vinculado a una obra hidráulica de gran escala financiada con fondos públicos, según información oficial recabada.

Detalles de la Intervención Hidráulica
La infraestructura afectada forma parte del sistema de alta presión de AySA y abastece a un amplio sector de la Ciudad de Buenos Aires. El proyecto obligó a una intervención específica para garantizar la continuidad del servicio, así como condiciones adecuadas de acceso, mantenimiento y seguridad operativa.
La obra contempla el traslado de dos caños de gran diámetro, actualmente emplazados bajo el predio donde se construyó el complejo comercial y de oficinas, hacia un trazado que cumpla con la normativa vigente.
Financiamiento y Monto Comprometido
La administración porteña incorporó al Presupuesto y al Plan Plurianual de Obras partidas destinadas a este corrimiento de conductos principales. Las asignaciones, distribuidas en más de un ejercicio, elevan el compromiso total de recursos públicos por encima de los 20.000 millones de pesos a valores presupuestarios.
Esquema de Concesión y Uso del Suelo
El predio, que continúa bajo dominio de la Ciudad, fue otorgado en concesión a un operador privado que desarrolló el proyecto inmobiliario y comercializa oficinas y locales en una zona de alto valor estratégico, frente al Hipódromo de Palermo y el Rosedal.
De esta manera, el esquema combina la explotación privada del activo durante el plazo de concesión con una inversión pública destinada a adecuar la infraestructura hídrica al nuevo uso del suelo.
Falta de Transparencia en el Recupero de la Inversión
En la información pública disponible no se detallan mecanismos específicos de recupero de la inversión por parte del concesionario, ni se presentan datos consolidados sobre la ejecución final del gasto. Por lo tanto, el impacto efectivo sobre las cuentas públicas deberá evaluarse en futuros informes presupuestarios y técnicos.
La obra se justifica en la necesidad de asegurar la calidad y continuidad del suministro de agua potable, adaptar la red a estándares de seguridad y reducir riesgos operativos.