Diputados acelera agenda con fondos buitre, Súper RIGI y ley de lobby en medio de la crisis política
Mientras el Mundial de Fútbol capta la atención global, la Cámara de Diputados de Argentina no frena su actividad. Este miércoles se realizarán cuatro plenarios de comisión para avanzar con iniciativas clave del Gobierno: el pago a fondos buitre, el Súper RIGI, la ley de lobby y la Ley de Inocencia Fiscal. El presidente del cuerpo, Martín Menem, busca instalar estos temas en el recinto el próximo 24 de junio, aunque la fecha aún no está confirmada.

La hiperactividad oficialista busca desviar el foco de los escándalos patrimoniales que involucran al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cuyas derivaciones en el Congreso amenazan con intensificarse: la oposición pidió una sesión para el 23 de junio que podría incluir interpelaciones o hasta una moción de censura. Incluso aliados habituales como el PRO y la UCR muestran malestar, lo que pone en riesgo la estrategia del Gobierno.
Acuerdo con fondos buitre: cierre del default del 2001
El primer plenario de la jornada, que reúne a las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Justicia, tratará el plan de pago a dos holdouts remanentes del default de 2001. El proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado —40 votos a favor y 22 en contra—, deberá convertirse en ley antes del 30 de junio, la fecha límite acordada judicialmente.
El acuerdo alcanzado en la justicia estadounidense implicará un desembolso total de 171 millones de dólares, con una quita cercana al 30%. Se pagarán 67 millones a Bainbridge Ltd. y 104 millones al grupo liderado por Attestor Value Master Fund LP. Para defender la propuesta fueron invitados el Procurador del Tesoro, Sebastián Amerio, y el secretario Legal y Administrativo de Economía, Juan Ignacio Stampalija.
Súper RIGI: mega inversiones con estabilidad fiscal por 30 años
A las 15 horas, el plenario de Presupuesto, Industria, y Ciencia y Tecnología retomará el debate del Súper Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones, destinado a sectores tecnológicos de frontera. La iniciativa establece un piso de inversión de 1.000 millones de dólares (frente a los 200 millones del RIGI original) y ofrece un horizonte de estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por 30 años.
Entre los beneficios impositivos destacan:
- Impuesto a las Ganancias: reducción al 15%.
- Amortización acelerada: 60% en el primer año y 20% en los dos siguientes.
- Contribuciones patronales: alícuota única del 10%.
- Dividendos: tributan 7% (3,5% tras cuatro años de adhesión).
- Exención de derechos de importación y exportación, y supresión de restricciones cambiarias.
- Disponibilidad progresiva de divisas: los inversores acceden al 100% de los dólares exportados a partir del tercer año.
El régimen excluye proyectos de recursos naturales e infraestructura, y no permite ampliaciones de inversiones existentes. Su plazo de vigencia será de 5 años más 1 de prórroga. Apunta a sectores como litio, uranio, baterías, hidrógeno verde, vehículos eléctricos, semiconductores e inteligencia artificial.
Ley de lobby: transparencia bajo la lupa de las críticas
A las 17 horas se retomará el debate del proyecto de gestión de intereses, inspirado en el modelo estadounidense. Sin embargo, organizaciones civiles, colegios de abogados y cámaras empresarias advirtieron sobre definiciones demasiado amplias que podrían equiparar el lobby corporativo con pedidos ciudadanos de audiencia pública o acceso a la información.
La iniciativa crea un Registro Público de Gestiones e Intereses, donde los lobistas deberán declarar intereses representados, clientes y detalle de contactos: fecha, hora, modalidad, dependencia, beneficiario y síntesis de los temas tratados. Las sanciones prevén multas desde 500 salarios mínimos hasta la inhabilitación definitiva. La representación clandestina de intereses extranjeros se castigará con prisión de seis meses a tres años e inhabilitación especial por el doble de la condena.
Los funcionarios públicos también quedan alcanzados: deberán publicar cada audiencia con lobistas y rendir cuentas de esos vínculos. Pese a los reparos, el oficialismo confía en lograr dictamen a la brevedad.
Un Congreso entre sesiones y tensión política
Mientras tanto, el Senado se prepara para una reunión de Labor Parlamentaria este mismo miércoles, con la sombra de una posible resolución contra Adorni. En Diputados, la oposición ya formalizó un pedido de sesión para el 23 de junio con temario que incluye informes, interpelación y eventuales sanciones al jefe de Gabinete. La indignación que genera su continuidad podría acercar el quórum necesario, incluso con votos de aliados oficialistas.
Martín Menem y el Ejecutivo apuestan a que la agenda legislativa —con el pago a fondos buitre y el Súper RIGI como estandartes— logre oxigenar su posición en un clima parlamentario cada vez más adverso.