Milei, el observador atento junto a Karina
Buenos Aires, 29 de abril — El presidente Javier Milei fue el centro de atención en el palco de la Cámara de Diputados durante la hora y 40 minutos que duró el discurso del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Acompañado por su hermana Karina Milei y todos sus ministros, el mandatario mantuvo una actitud inicialmente contemplativa, pero no tardó en reaccionar a los hitos del informe de gestión.

Abrazos y aplausos ante los logros ministeriales
Cuando Adorni mencionó los avances de cada cartera, Milei se levantó para abrazar a ministros como Luis ‘Toto’ Caputo y Sandra Pettovello, y aplaudió intensamente a los que estaban en los palcos laterales. “No les dimos Alplax”, bromeó un funcionario del Gobierno, resumiendo el clima de tensión controlada. “Adorni estuvo muy bien y el presidente se llevó la marca”, agregó, en un balance positivo del desempeño del jefe de Gabinete.
El choque con la oposición: Bregman y Pitrola en la mira
La calma se rompió cuando el diputado de Unión por la Patria Aldo Leiva mostró un cartel exigiendo explicaciones por supuesta corrupción de Adorni. Pero el punto de inflexión llegó con las intervenciones de Myriam Bregman y Néstor Pitrola, quienes increparon al presidente por su postura ante la intervención israelí en Gaza. Milei respondió con gestos ampulosos, sarcasmo y un simulacro de corazón con las manos, lanzando besos imaginarios.

Un final violento: insultos a la prensa
Al concluir el discurso, Milei se retiró con su séquito, pero antes de abandonar el Congreso protagonizó un episodio polémico. En la puerta de la sala de prensa, tras una pregunta incómoda de un cronista, el presidente estalló:
“Chorros, corruptos”
dirigiéndose a los periodistas. Ante la consulta de “por qué sostenía a un funcionario corrupto”, retrucó: “Los corruptos son ustedes”. Un final que, lejos de ser novedoso, reafirma el estilo confrontativo del mandatario.