Nueva grieta en el radicalismo: disputa por el sello partidario en el Congreso
Una nueva polémica estalló al interior de la Unión Cívica Radical (UCR). El bloque de diputados de Provincias Unidas reclama ser reconocido como la única representación del partido en la Cámara de Diputados y que ningún otro espacio pueda utilizar el nombre histórico radical.

El origen del conflicto: una pulseada por las leyes
El reclamo se fundamenta en la decisión de los legisladores de Provincias Unidas de no alinearse con la postura oficial del partido de defender las leyes de Discapacidad y de universidades, cuya derogación impulsaba el Gobierno en la ley de Presupuesto 2026.
Los firmantes del reclamo
Los diputados radicales Martín Lousteau, Jorge Rizzoti, Pablo Juliano, Mariela Coletta y María Inés Zigarán firmaron una nota dirigida al presidente del partido, Leonel Chiarella, para formalizar esta exigencia.
La respuesta del bloque oficial
Frente al pedido, el bloque «oficial» de diputados radicales, que preside Pamela Verasay, sostiene que su bancada «se impuso en la pulseada que pretendía quitarle el uso del sello radical». Voceros allegados a Verasay calificaron la maniobra de Provincias Unidas como «un fracaso rotundo» y definieron al grupo como una «minoría que siempre fue rupturista».
El Comité Nacional da la espalda al pedido
Según las fuentes, el Comité Nacional de la UCR no tiene pensado tratar ese pedido. De hecho, este miércoles 14 de enero hubo una reunión virtual de la nueva conducción partidaria, pero el tema no estuvo en la agenda de discusión.
La interna radical expone una profunda fractura en el partido, donde la lucha por la representación y el legado histórico marca el pulso de la política en el Congreso.