Adorni bajo presión: la oposición unificada busca su interpelación
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvió a quedar en el centro de la escena política luego de que confesara el ocultamiento de 500 mil dólares en activos ante el fisco.
Un pendrive que encendió la mecha legislativa
La revelación, conocida como el «pendrive», revitalizó las presiones para que el presidente Javier Milei lo aparte del cargo, al tiempo que la oposición encontró un terreno fértil para forzar debates parlamentarios.
Con ese objetivo, varios bloques solicitaron una sesión especial para el martes 23 de junio, con la intención de tratar seis expedientes vinculados a la interpelación y moción de censura contra el funcionario.

Unión por la Patria, que hace un mes se mostraba reacia, esta vez adhirió sin dudar a la ofensiva, sumando apoyos del Frente de Izquierda, Provincias Unidas, Encuentro Federal y la Coalición Cívica. Incluso los dos diputados del MID se plegarían, según confirmaron fuentes legislativas a Noticias Argentinas.
El PRO se debate entre la presión y la cautela
En el PRO, el diputado Fernando De Andreis —considerado el alter ego de Mauricio Macri— había amagado con dar quórum y apoyar la interpelación, aunque no la moción de censura. Sin embargo, 72 horas después los ánimos parecen haberse aplacado. “No lo tenemos decidido aún”, señalaron desde ese bloque, donde la cuestión genera divisiones incómodas.
Oficialistas y opositores recuerdan que un intento similar para acorralar a Adorni en el recinto fracasó estrepitosamente el 14 de mayo por falta de apoyos, y los impulsores tuvieron que suspender la convocatoria para minimizar el papelón.
Gestión oficialista para desactivar la amenaza
El Gobierno está jugando fuerte para desactivar los circuitos opositores, dialogando con los referentes «dialoguistas». En el Senado, lograron reprogramar la sesión para el jueves 25 de junio y convencieron a la jefa de bancada de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, de que la interpelación y la moción de censura requieren dos tercios de los votos y no mayoría simple, como ella misma había afirmado días atrás.
“Ahora si la oposición logra el quórum para sesionar el 23, nosotros vamos a sesionar seguro el 24”, aseguraron fuentes oficiales.
La presión de la Casa Rosada sobre Bullrich surtió efecto y ordenó una estrategia común sin fugas en la Cámara Alta, que era el territorio más peligroso para el oficialismo. No obstante, los fantasmas ligados a Adorni no se disipan y condicionan más que nunca la discusión parlamentaria.
Un Congreso jaqueado
Si la oposición fracasa en abrir el recinto el martes, el oficialismo mantendrá la convocatoria del miércoles 24 de junio para tratar el acuerdo con los fondos buitre y el Súper Rigi. Pero si el martes prospera la sesión pedida por la oposición, el temario del Gobierno podría verse desnaturalizado y obligado a lidiar con el escándalo en la misma jornada.
El asunto está lejos de haber desaparecido y amenaza con entorpecer la hoja de ruta legislativa que Milei necesita para mostrar iniciativa propia.