Los fuertes dichos de Duhalde que sacuden al peronismo
Este 25 de junio de 2026, el ex presidente Eduardo Duhalde encendió la escena política con declaraciones explosivas contra el actual mandatario, Javier Milei. En una entrevista radial, Duhalde aseguró que el jefe de Estado “tiene un carácter de mierda” y que carece de las condiciones necesarias para gobernar.
“El presidente no tiene las condiciones para gobernar. Es una persona que tiene un carácter de mierda. No se puede vivir peleando”
Lejos de disculparse, Duhalde se reivindicó como “abanderado de la idea de la unidad” y reveló que solo una vez insultó a un presidente en funciones, cuando llamó “grogui” a Alberto Fernández, por lo que luego ofreció disculpas públicas y privadas.
“Yo nunca hablé mal de un presidente estando gobernando. Una sola vez con Alberto (Fernández) y después le pedí disculpas pública y privadamente. ¿Qué había dicho? Que esta grogui. No debe decir eso porque hay que buscar la unión”, explicó.
El contexto político: interna peronista y liderazgo
Aunque Duhalde no mencionó explícitamente la interna partidaria, sus palabras se insertan en el debate del peronismo que busca reconfigurarse frente al gobierno de Milei. El ex mandatario, figura histórica del PJ, volvió a marcar agenda en un escenario de fragmentación y reclamo de unidad.

El antecedente con Alberto Fernández y la búsqueda de la unidad
El episodio que Duhalde recordó con Alberto Fernández refiere a un comentario despectivo que lo llevó a pedir disculpas. En esta ocasión, lejos de retractarse, insistió en que “hay que buscar la unión”, lo que muchos interpretan como un llamado a ordenar el peronismo antes de que las diferencias los debiliten aún más.
- Declaración central: Milei tiene un “carácter de mierda” y no está capacitado para gobernar.
- Fecha: 25 de junio de 2026.
- Medio: Entrevista radial.
- Antecedente: En 2020 dijo que Alberto Fernández estaba “grogui” y luego se disculpó.
Las reacciones del oficialismo y de los distintos sectores peronistas no se hicieron esperar, mientras el clima político se recalienta.