Una Armada en estado de indefensión
La Armada Argentina enfrenta un grave problema de operatividad y actualización que, según analistas, la mantiene en un estado de indefensión relativa frente a las necesidades del amplio territorio a cubrir. De 42 buques, solo cerca de 18 están en condiciones de navegar.

El vacío estratégico tras la pérdida del ARA San Juan
La institución fundada por Guillermo Brown está prácticamente desarmada desde que perdió el ARA San Juan, submarino de la clase TR-1700 que era clave para la vigilancia y disuasión en el Atlántico Sur. Hoy, el ARA Salta, un submarino de la clase Type 209 construido en la década de 1970, es la única unidad disponible, pero su rol se limita a tareas de entrenamiento y no puede realizar misiones de patrullaje prolongado ni operaciones de combate.
Presupuesto asfixiante y éxodo de personal
El 90% del presupuesto se destina a salarios y pensiones, dejando escasos fondos para mantenimiento y combustible. Esto ha generado un éxodo de personal debido a los bajos salarios, agravando la crisis operativa.
Italia emerge como una solución pragmática
En los últimos días, ha tomado fuerza la propuesta italiana para que Argentina cuente con submarinos operativos. Italia ha ofrecido unidades de la clase Sauro o modelos más modernos como los U212, que, aunque no son nuevos, se encuentran en buen estado y podrían incorporarse a la flota en un plazo relativamente corto.
Ventajas de la opción italiana
- Rapidez de implementación: La compra de submarinos usados no requiere los largos plazos de construir nuevas unidades.
- Costo reducido: La adquisición de buques de segunda mano es significativamente menor que la de submarinos nuevos, crucial en un contexto de restricciones presupuestarias.
Preocupaciones y dependencia
- Dependencia tecnológica: El mantenimiento dependería en gran medida de repuestos y soporte técnico provenientes de Italia.
- Vida útil limitada: La vida útil de estos submarinos usados podría ser limitada, obligando a buscar nuevas soluciones en pocos años.
Visión a largo plazo: construir la defensa propia
Un sector de la Armada confía en que, a largo plazo, Argentina pueda construir sus propias armas de defensa submarina. Los programas buscan renovar la flota y fortalecer las capacidades tecnológicas del país mediante la construcción en astilleros nacionales, con posibles asociaciones y transferencia tecnológica con países como Francia o Alemania.
Se entiende que deben convivir las urgencias con los planes a largo plazo. La adquisición de submarinos italianos podría ser una medida transitoria para recuperar capacidad operativa mientras se avanza en la construcción de unidades propias.