El fin de una era industrial en Argentina
La empresa FATE, líder histórica en la fabricación de neumáticos en el país, anunció su cierre definitivo luego de 86 años de operaciones. Este hecho marca un punto crítico en la industria nacional y deja a más de 920 empleados sin su fuente de trabajo.

La voz de FATE: críticas directas a la gestión Milei
El presidente de la compañía, Javier Madanes Quintanilla, señaló que la decisión fue desencadenada por la crisis vinculada a la apertura de las importaciones y una consecuente baja de producción. En declaraciones previas, ya había advertido que la gestión del presidente Javier Milei mostró, desde sus inicios, un «menosprecio al capital nacional».

“Respeto mucho la inversión extranjera, pero es muy diferente la conversación con un CEO de una compañía multinacional instalada en la Argentina que con alguien que tiene una trayectoria de larga data en el país. A veces siento un cierto menosprecio al capital nacional”, aseguró Madanes Quintanilla en mayo de 2024 al canal La Fábrica del Podcast.
Un ajuste histórico y un panorama económico sombrío
En el año 2024, el directivo había calificado el ajuste propuesto por Milei como «el más duro de la historia», sumado a la falta de apoyo a las empresas argentinas. Comparó la situación con la crisis de 2001, aunque la consideró más profunda.
Madanes Quintanilla también se refirió al plan económico llevado adelante por el ministro Luis Caputo, e impulsado por el Presidente, afirmando que afecta «gravemente» a las pymes. Cuestionó que el Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI) no promueve inversiones de manera equitativa.
Críticas a la representación industrial
En paralelo, el presidente de FATE criticó la «pasividad» de la Unión Industrial Argentina (UIA), adjetivando a su dirigencia como «insignificante».
El contexto competitivo imposible
Madanes Quintanilla destacó la dificultad de ser competitivo en un país donde el sector informal hoy está entre el 40% y el 50% de la economía. Esta afirmación subraya los desafíos estructurales que enfrentan las empresas establecidas como FATE.
El cierre de FATE no es solo la pérdida de una empresa centenaria, sino un síntoma de las tensiones entre el capital nacional y las políticas económicas actuales, que según su máximo referente, han mostrado una clara preferencia por otros actores.