La Justicia reconstruyó una frenética secuencia de mensajes entre el Presidente y el principal imputado minutos antes del lanzamiento del token. Un documento recuperado detalla acuerdos millonarios que mencionan a «Javier y Karina» como parte de la negociación
La investigación judicial por la presunta estafa financiera con la criptomoneda $LIBRA ha ingresado en un terreno pantanoso para la Casa Rosada. Tras el levantamiento de la reserva del peritaje tecnológico realizado por la DATIP, la secuencia de hechos revelada por los peritos coloca al presidente Javier Milei en una posición de extrema cercanía con los cerebros de la maniobra, sugiriendo una coordinación que excede la mera promoción ideológica.
El fiscal federal Eduardo Taiano formalizó la presentación del informe ante el juez Marcelo Martínez De Giorgi, confirmando que el mandatario mantuvo una comunicación constante con el empresario cripto Mauricio Novelli durante la jornada crítica del 14 de febrero de 2025. Según los registros de llamadas y mensajes de WhatsApp, el Presidente y el hoy imputado intercambiaron al menos ocho contactos en las horas previas y posteriores al lanzamiento del activo.

La cronología detectada por la Justicia es particularmente comprometedora para la ética del Ejecutivo. Entre las 18:44 y las 18:58, Milei y Novelli mantuvieron cuatro comunicaciones directas; solo tres minutos después, a las 19:01, el Presidente publicó en su cuenta de X el mensaje invitando a sus seguidores a invertir en $LIBRA. La interacción no terminó allí, ya que apenas 120 segundos después del posteo presidencial, el teléfono de Novelli registró un nuevo contacto con el mandatario, lo que para las querellas demuestra un monitoreo en tiempo real de la operación financiera.
Sin embargo, el hallazgo más perturbador para la situación procesal de Milei no son las llamadas, sino un archivo recuperado de las notas internas del celular de Novelli. Se trata de un documento redactado en inglés, tres días antes del lanzamiento, que describe un presunto acuerdo económico por cinco millones de dólares. El texto detalla un esquema de pagos donde 1,5 millones de dólares estarían supeditados a que el Presidente anunciara oficialmente al creador del token, Hayden Davis, como su asesor, mientras que otros dos millones dependían de la firma de contratos tecnológicos con el Estado.
Lo que agrava la sospecha de una estructura de corrupción institucional es que el mismo documento menciona explícitamente la necesidad de «revisar el acuerdo con Javier y Karina Milei» en etapas posteriores. Esta mención directa a la Secretaría General de la Presidencia se ve respaldada por otras pruebas del peritaje, que detectaron siete contactos de Karina Milei con el empresario el mismo día, incluyendo una videollamada nocturna de la que también participó el asesor Santiago Caputo.
La causa intenta determinar ahora si el posterior desplome del token, que permitió a un grupo reducido de operadores retirar 100 millones de dólares mientras miles de ahorristas perdían su capital, fue producto de una maniobra de «pump and dump» avalada desde el poder político. Con las pruebas de las reuniones previas en la Casa Rosada y los chats de último minuto sobre la mesa, el fiscal Taiano analiza solicitar la citación a declaración indagatoria del Presidente, bajo los cargos de abuso de autoridad, estafa, tráfico de influencias y cohecho.