Nuestra periodista en Buenos Aires, Isabela Figueroa nos deja su análisis sobre la reciente aprobación parcial de esa Ley en Argentina
Mientras en el recinto se desarrollaba una de las sesiones más extensas y tensas del año, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, siguió de cerca la definición parlamentaria desde uno de los balcones del Congreso. Su presencia no pasó inadvertida: atenta a cada intervención y a la dinámica del debate, aguardó el resultado final de la votación que terminó aprobando la reforma laboral en la madrugada.
El gesto fue leído dentro del oficialismo como una señal política clara de acompañamiento y respaldo a la iniciativa impulsada por el Gobierno. En un contexto de fuertes cruces y acusaciones en el recinto, la figura de Milei observando el desarrollo de la sesión simbolizó la expectativa del Ejecutivo frente a un proyecto considerado central dentro de su agenda de transformación.
Tras confirmarse la aprobación, el resultado fue celebrado como un espaldarazo al rumbo planteado por el presidente Javier Milei y su equipo. Desde el entorno oficial interpretan la votación como un mensaje contundente no solo hacia el interior del Congreso, sino también hacia el resto del país: un respaldo a la necesidad de avanzar con reformas estructurales y dejar atrás prácticas asociadas a lo que denominan “la vieja política”.
En ese sentido, sostienen que el desenlace de la sesión expresa el camino que, aseguran, “la ciudadanía quiere y necesita”: más transparencia, menos confrontación estéril y el fin del patoterismo y las maniobras dilatorias dentro del ámbito legislativo.
La imagen de Karina Milei aguardando el resultado desde el balcón quedó como una de las postales de la jornada. Para el oficialismo, simboliza una etapa que busca consolidarse con cambios profundos y con un Congreso que, pese a la tensión vivida, terminó dando luz verde a una de las reformas clave del Gobierno.
Isabela Figueroa para https://alritmodemiami.com/